Están surgiendo una serie de conflictos entre cadenas públicas y privadas, ya que las primeras están intentando mejorar su servicio digital y online y están cambiando su programación para poder llegar a dar a los espectadores lo que ellos quieren.
Un ejemplo es el canal público Alemán ZDF, Dokukanal no está generando grandes audiencias, por esto Pretende sustituir los documentales y otros programas objetivos por “ocio familiar”, incluyendo telenovelas, para atraer a una audiencia más amplia. “Es la única forma de que nosotros cumplamos nuestra misión de comunicación en un mundo digital y que nuestro servicio público llegue a la gente joven otra vez”, dijo Markus Schächter, director general de ZDF, en una declaración sobre los planes de la televisión.
Mientras varias cadenas públicas europeas tienen en mente cambiar, las companías comerciales mediáticas que se enfrentan a los mismos cambios tecnológicos pero son más dependientes de las variaciones del mercado de publicidad, dicen que las televisiones públicas tienen una ventana injusta en el desarrollo de nuevas ventures mediáticas.
Las televisiones públicas reciben más de 22.000 millones de euros, o 32.000 millones de dólares, anuales en tarifas de licencias o ayuda directa del gobierno, lo que las coloca en el tercer puesto de receptores de ayuda estatal, tras las compañías de agricultura y las de transporte. Por esto, varias companías comerciales temen que con el desarrollo de las cadenas públicas se terminen el mercado de medios nuevos.
Fuente: http://www.gaceta.es